jueves, 31 de mayo de 2012

Cuando el pueblo dice no, es ¡no!

Ayer  Cajamarca se levantó para decirle a la minera Yanacocha algo contundente: “Fuera”. Conga no va, es inviable, y es algo que queda claro, ya sin medias tintas. Acá no hay categorías de bien y mal nacidos. Lo que hay es un pueblo indignado con una empresa que quiere depredarlo todo. La histórica Plaza de Armas fue testigo de la multitudinaria marcha en contra de la depredación frívola, indiscriminada (a pesar de los intentos de minimizarla de parte de los serviles de la minera y la prensa parcializada que ya conocemos de sobra). Sin necesidad de pagos o amenazas los cajamarquinos recorrieron las distintas calles pidiéndole al pueblo su apoyo, su dignidad, entre distintas arengas y aplausos de los vecinos. Conga no va, fue la consigna. ¿Ahora qué harán los yanacochinos, Valdés y Humala; otro estado de emergencia porque parece que es lo único que sabe hacer bien este gobierno hasta ahora (el arte macabro de la represión y la muerte)? 

Para más tarde y los días siguientes se espera la llegada de miles de personas más que se unirán a esta causa. Si algo tenemos que reconocer es que Cajamarca es un pueblo que lucha y que no teme cuando su causa es justa. Si en Lima tuviésemos un poco del coraje que tienen los cajamarquinos las cosas serían diferentes.
Cuando el pueblo dice no, es !no! Es una lección que debemos aprender con urgencia.

martes, 22 de marzo de 2011

Primera fecha 20:00cuento!

Este jueves 24 iniciamos 20:00Cuento, ciclo que reúne a los autores de la narrativa peruana contemporánea más interesante, y lo hacemos contando con la compañía de Oswaldo Reynoso. El autor de, entre otros libros, Los inocentes y En octubre no hay milagros, nos hablará de la literatura, de su obra …y de mucho más. Lo acompañan en la mesa Antonio Moretti y Gabriel Rimachi Sialer. Los esperamos desde las 19:30 en Savarin Arte Total, Jr. Camaná 878, 2do piso, Lima (entre el Jr. Quilca y la Av. La Colmena). Inicia a las 20:00, hora exacta. Ingreso libre.



Todos invitados!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Trabajadores sabían del robo en Biblioteca (Tomado de La Primera)

El director de la Biblioteca Nacional Del Perú (BNP), Ramón Mujica señaló que los problemas en esa institución ocurren desde hace muchos años pero que los trabajadores tienen la idea que “los trapos sucios se lavan en casa” y al parecer nunca hicieron la denuncia para investigarlos.

Esta afirmación la hizo durante su presentación ante la comisión de Educación y Cultura del Congreso donde informó sobre los robos sistemáticos ocurridos en la biblioteca denunciados la semana pasada y al mismo tiempo solicitó mayor presupuesto para implementar cámaras de seguridad y nuevas bóvedas así como mejores sueldos a los profesionales que trabajan allí.

Mujica señaló que cuando llegó a la BNP no sabía lo que sucedía, pero que al empezar sus funciones descubrió que habían robos y que nadie decía nada. Detalló que empezó a sospechar de la existencia de una mafia dedicada a saquear los tesoros bibliográficos del país.

También afirmó que tuvieron que pasar 54 días de haber asumido el cargo para que fuera informado del intento de robo de las cartas de Andrés Avelino Cáceres de los años 1824 y 1921 que estaban en un mueble en desuso dentro de un tacho de basura.

“Yo asumí el cargo hace pocos meses pero estos problemas ocurren hace años. Los trabajadores piensan que “los trapos sucios se lavan en casa” y al parecer por eso nunca se supo de los problemas. Tuvieron que pasar 54 días para que me avisaran del caso de las cartas de Andrés Avelino Cáceres que fueron encontradas listas para ser robadas. El grupo de bibliotecarias sí sabían del hecho”

Ante las preguntas de los congresistas, aclaró que no denunció el hecho a la Policía porque había transcurrido mucho tiempo pero el caso ya está siendo investigado por la 45 Fiscalía penal.
Sindicatos enfrentadosMujica dijo que en la Biblioteca Nacional existen cuatro sindicatos que no mantienen una buena relación. El Sindicato de Trabajadores Nombrados, el Sindicato de Trabajadores Contratados, el Sindicato de trabajadores reincorporados y otro de servicios adicionales.

“Mi gestión al encontrar este panorama tuvo que realizar una reunión para limar asperezas así que esperamos que todos cambien de actitud. Son rencillas por cuestiones de trabajo pero deben desaparecer por el bien de la BNP”.

Concurso de Ensayo

El Centre Culturel Péruvien de Paris (Cecupe) cumple 25 años de existencia. En el marco de sus celebraciones, organiza un premio y concurso literario “25 años del Cecupe”.


El género para participar es el ensayo y el tema debe girar en torno de un eje “Perú-Francia” y las relaciones o intercambios en los campos culturales, artísticos, sociológicos, históricos y/o geopolíticos. Se necesita que el trabajo sea original e inédito. Pueden participar en este concurso todos los escritores de nacionalidad peruana o francesa que residan en Francia o en el Perú. El premio consiste en dos billetes ida y vuelta Lima-París-Lima más 500 dólares como bolsa de viaje y la publicación del libro en edición bilingüe. El cierre del concurso es el 30 de mayo de 2001. Las bases completas del concurso pueden revisarse en la siguiente dirección: cecupe.com y solicitarse al correo yolanda.rigault@wanadoo.fr

El Cecupe fue creado el 4 de abril en 1986, en París, por un grupo de peruanos y franceses, con el propósito de dar a conocer la cultura y el patrimonio peruanos en Francia, y en particular en París, y es hoy el actor mayor en ese campo.

sábado, 19 de febrero de 2011

Adiós, Chino

 

Hay ciertos personajes que uno no puede dejar de admirar y cuyo nombre suena y resuena en nuestras cabezas como una melodía de la infancia, o como un secreto que ansía verse revelado. Este es el caso de Carlos “Chino” Domínguez, uno de los mejores fotógrafos peruanos del siglo pasado, amigo de mi padre desde los tiempos de la revolución cubana, cuando la política y la afición a la fotografía los hizo juntarse, cuyo trabajo habla por sí mismo y que fue considerado, en vida, como el mejor reportero gráfico del siglo XX. El “Chino” Domínguez, se nos fue este jueves pasado tras ser internado por su dolencia crónica renal en el Hospital Almenara, a los setenta y siete años de edad. Cuando hombres como el “Chino” se nos van, no hay necesidad de decir que lo hacen con una sonrisa en los labios porque han vivido tanto y él, especialmente, que vio tanto con ese ojo magnífico de águila, de bestia mitológica, de cóndor que sobrevuela las alturas de los andes, majestuoso. Con más de sesenta años en el oficio, al “Chino” Domínguez lo podemos considerar como la memoria gráfica, el mejor testigo del siglo pasado y que nos ha dejado como herencia todas aquellas fotos donde la forma de vida (política, social y cultural) de los peruanos de aquellos años pareciera apartarse en un eterno presente que jamás caduca, que siempre sonríe. Como fotógrafo amante de su profesión, Carlos Domínguez siempre exigía disciplina a quienes incursionaban en el mundo de la fotografía. Y, además, era dueño de más de un millón de negativos que dan muestra de toda una vida de denuncia social. “El fotógrafo peruano es muy audaz, muy bueno, lo único que le falta es un poquito de cultura, de lectura. Debería leer. Hay un secreto que yo aprendí: que lean novelas, poesía. El poeta, novelista o narrador, dice todo el acontecimiento de una circunstancia desde el ambiente, la luz, los personajes a quienes está entrevistando o describiendo. Eso casi es una fotografía escrita.”, decía el “Chino” Domínguez. “Los peruanos” es la muestra fotográfica que mejor ilustra su trayectoria artística y labor social, aunque mi padre lo que más recuerda son esas fotografías que el “Chino” le tomó a Fidel allá en Cuba: “Son las más hermosas que nadie le hizo”, le oigo decir. De joven, trabajó con el destacado Antonio Noguchi, un japonés que tenía una casa fotográfica en Lima relacionada a las fotos carné y eventualmente con los retratos. Obtuvo su primer premio en un concurso artístico con el afiche de un certamen deportivo en 1946. Años después, viajó a Argentina para colaborar con la revista deportiva “El Gráfico”. En 1954 retornaría al Perú, trabajando como reportero gráfico en los diarios “Impacto”, “Presente”, “La Tribuna” y “Caretas” que es donde adquiriría más notoriedad.

Definitivamente, la muerte “Chino” es una perdida nacional y personal para los peruanos que lo conocieron. Se nos ha ido uno de los más grandes y es inevitable no sentir pena y sentir, además, que aquel espacio vacío que ha dejado se sentirá así durante mucho tiempo: vacío. Pero hay una alegría que todos sospechamos y que nos hace sonreír una vez más: como a todos los grandes, la inmortalidad lo ha alcanzado. El “Chino”, desde ahora y desde siempre, será una estrella más en el firmamento limeño (y del mundo, también).

H.P

viernes, 18 de febrero de 2011

Peligra casa de Carlos Oquendo de Amat (Tomado de La República)


No se estaría respetando su condición de patrimonio cultural. Hogar donde nació poeta podría ser destruido si no se considera su intangibilidad.

La casa en donde nació el poeta vanguardista puneño Carlos Oquendo de Amat se ve envuelta en problemas y desinterés debido a los manejos de su nuevo dueño.
La casa fue declarada hace un año un bien inmueble integrante del Patrimonio Cultural de la Nación. Su nuevo dueño, el abogado y notario público Róger Salluca Huaraya, parece que no respeta la condición de intangibilidad de la casa, además de su valor histórico, cultural y literario, pues dicen que han empezado a hacerse reformas en el interior de ella. Así también se difunde en algunos sitios de la red. Del mismo modo, se ha retirado la placa que señala la importancia del inmueble, lo que representa una notable falta de respeto.
A pesar de las continuas llamadas de atención de familiares y demás miembros del medio cultural puneño, los escritores llaman a aunar esfuerzos para salvar la casa del poeta, el gran autor de 5 metros de poemas.

lunes, 17 de enero de 2011

Homenaje a José María

Dentro de la extensa historia de la literatura latinoamericana existen una buena cantidad de escritores sobresalientes que llevan el arte de escribir a un nivel colosal y extraordinario que al leerlos nos desnudan por completo pues es como verse en un espejo donde las ropas o las máscaras no sirven de algo. Esto es lo que logra la buena literatura, esos libros que leemos y que nos dejan una huella latente, pero que quema como la llama de una pequeña estrella. En el Perú, el más grande heredero de esta raza de seres extraordinarios que se reproducen cada cierto lapso de tiempo (y que por ello no son demasiados) es José María Arguedas, quien no sólo reúne en su persona el mérito literario, sino también de identidad. José María no es sólo un escritor, ni será jamás cualquier escritor: Arguedas es un símbolo de representación de los seres marginados en su propia tierra. Arguedas levanta una voz que jamás dejará de sonar: él grita por las injusticias, por el indio maltratado, por el andino segregado, por los pobres que no tienen qué comer, por la violencia atroz y la indiferencia. Todo esto, con una ternura que sólo Arguedas podría unir a las desgracias más crueles. Han pasado cien años desde que nació, y su obra no deja jamás de sonar en el viento que recorre las calles y los andes de este país. Incluso, hoy más que nunca su voz se hace más fuerte, esa voz que va en busca de los huecos más recónditos donde trata de camuflarse el horror para que nosotros podamos verlos y nunca más la indiferencia. Se acaba de cumplir cien años de nacimiento de este gran hombre que a lo largo de toda su vida, reflejándolo en sus libros y actos, buscó entender y redimir la compleja realidad del indio nativo cuando lo único que se hacía era ignorarlo y maltratarlo. Hoy los años han cambiado esta realidad que ya no es tan generalizada como antes (y que felizmente ya agoniza como un anciano decrépito e inútil), pero la figura de Arguedas no se borra y se convierte más que nunca en una imagen de identidad, compromiso, y búsqueda de caminos de integración de la cultura. Por todo ello, a sus cien años, creemos necesario rendir un modesto homenaje al magno escritor, que más que escritor fue un amante de esta tierra y de cada uno de los habitantes que la pisan (y que es acaso, todo lo que debería representar un verdadero escritor).